Muñeco de porteo marca IMA.

Muñeco de porteo marca IMA.

Los muñecos de porteo son una herramienta esencial de cualquier asesora de porteo, sobre todo porque muchas veces nos toca ayudar a mamis que aún están en espera o trabajar con bebés que no están de ánimos para practicar, además es más sencillo afianzar la técnica en los padres utilizando un muñeco pues les  ayuda a generar confianza y seguridad para que después pueda aventurarse al porteo real con bebés de carne y hueso.

Así pues este review trata de estos pequeños amiguitos, esta vez analizaré en exclusiva a los muñecos de porteo marca “IMA”, elaborados por Instinto Maternal y Apego, de cariño les llamamos “Jorgitos” (claro que cada asesora le pone nombres a su gusto), estaré mencionando comparativas entre Jorgito 1 y Jorgito 2 ya que hubo una versión anterior y tuvo ciertas mejorías. Jorgito2 es la última versión y me parece un muy buen muñeco de porteo.

Materiales exteriores.

Las extremidades, cabeza, pies y manos son plásticas y están unidas al cuerpo que es totalmente de piel. La unión de estos es mediante cinchos de seguridad que mantendrán en su lugar las extremidades por mucho que se zangolotee el muñeco jeje.

El hecho de que el cuerpo sea de piel le da mucha estabilidad, contrario a otros muñecos que he usado cuyos cuerpos son de tela, sus extremidades se sostienen muy bien en la posición que se le coloquen, puedes observar en la imagen más abajo que Jorgito2 sostiene su cuerpo y brazos al estar sentado, tienen muy buen auto control, contrario a Jorgito1 que era de tela y se hunde por completo e incluso le cuesta mantenerse sentado.  Quizás eso le daba cierto realismo a Jorgito1 pues los bebés de verdad tienen poco control muscular y no pueden sentarse sino hasta llegada cierta edad, ¿cierto?  sin embargo para el objetivo demostrativo que tienen los muñecos de porteo, en mi opinión, es mejor si el muñeco es más controlable pues permite al padre enfocarse en la técnica y no se distrae intentando controlar y acomodar al muñeco.

*Nota: El pañal no viene incluido.

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acostado

Ah! Y si de algo cuenta diré que su cara es muy linda, no es un muñeco que te asuste de noche, sus ojitos y boca son muy bellos y esta sutilmente pintado, nada tétrico jaja.

Rostro

Relleno.

Anteriormente Jorgito1 estaba relleno de sal y guata, sin embargo en Jorgito2 los materiales han cambiado, ya no contienen sal sino un material mucho más resistente a los cambios de temperatura, plagas, hongos y moho.  Este relleno también facilitó en cierta forma el uso del muñeco, antes era necesario amoldar un poco las piernas del muñeco en la zona de las rodillas para que este lograse la posición “en M” deseada al momento de portear, quedaban pequeños bultos o zonas “blandas” debido a la sal, había que moverle un poco y buscar acomodar la sal, pero ahora no solo nos olvidamos de la sal sino que están  amoldados desde fábrica en posición de ranita,  esto es algo positivo pues el muñeco se acomoda casi solo y el padre logra visualizar cual es la meta al colocar a su bebé real.

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Peso.

Jorgito2 pesa casi 4 kilos distribuidos muy bien en todo el cuerpo, incluso  tiene peso en la cabeza tal cual un bebé real. Este peso ayuda por ejemplo en los amarres a la espalda, son más sencillos de realizar pues el peso del muñeco hace que caiga mejor  justo como lo haría un bebé de verdad.

Tamaño.

Jorgito2 mide 53cm de largo en total, es ligeramente más alto y más gordito en brazos y piernas que Jorgito1, su tamaño mejorado, por mínimo que sea, vuelve más sencilla su manipulación, sobre todo a la espalda, ya es posible distinguir claramente la tela llegar “de rodilla a rodilla” con facilidad y además es un alivio para todas aquellas con brazos de “T-Rex” –y yo me incluyo–  pues es más fácil alcanzarlo en la espalda.

altura

Colores.

Nota: Este punto es una opinión totalmente personal  y que definitivamente no tiene nada que ver con el desempeño del muñeco, solo con su estética.

Jorgito1 estaba hecho de loneta de colores mezclando partes en rojo, azul, amarillo, algunos turquesa y de pronto esos colores eran un poco distractores o llamativos para los toddlers que acompañan a algunos padres  –en mi experiencia–  , además les hacían lucir un acabado “irregular”,  yo solía vestirlos con ropa de bebé buscando cubrir los colores, sin embargo Jorgito2 tiene su cuerpo en piel color taupé, lo cual personalmente me encanta pues ahora puedo dejarlos incluso encuerados y lucirán uniformes como sea, claro que igual se antoja ponerles ropita encima para verlos arreglados jeje.

Jorgito

Limpieza.

Al ser  de piel es más sencillo limpiarlos, si el cuerpo se les ensucia basta con pasarles un trapo húmedo, contrario a los de tela que si se ensucian pueden ser más difíciles de limpiar, se ensucian por el simple uso constante, ¡no tienes idea de cuanta pelusa sueltan a veces los cargadores! , como sea para evitar que se ensucien basta con vestirlos.

Sus caritas se manchan de tanto pasarlos de mano en mano, los míos por ejemplo en su cabecita acaban con besos marcados después de cada taller porque siempre explico que : “la altura ideal es a donde puedes darle un besito (y les doy un beso) sin agacharte mucho…” así que yo misma los mancho jajaja, si te pasa igual o en general quieres limpiarles sus rostros puedes hacer una mezcla de bicarbonato y agua, formando una especie de pasta, talla con un trapo húmedo y un poco de pasta en forma circular sobre la mancha o sobre todo su rostro y finalmente limpia nuevamente con un trapo húmedo y limpio, quedarán relucientes como nuevos.

Costo.

Su costo es de $1,200, un precio bastante razonable si consideras que lo único que tendrás que hacerle es ¡usarlo mucho!. Ya no tendrás que experimentar con rellenos y patrones, te lo digo yo que encontré alivio tras los prototipos que mi mamá y yo intentamos en casa,  solo conseguimos adefesios deformes y mal proporcionados, bebés de algún planeta alienígena jaja, después yo misma rellene a mi muñeca Hachi marca Gely, preciosa, que además costó $1,300 y tuve que despansurrar su cuerpo para rellenarla, ahora Hachi podrá volver a usar su traje de cangurito (venía con trajecito de canguro y en su marsupio carga a su bebé <3 ) y quedarse de colección mientras dejo a los Jorgitos para el uso rudo en el arte de la asesoría de porteo.

En conclusión son muñecos bastante funcionales, cumplen con su propósito al 100% y son lindos, sé que hay cientos de muñecos educativos en el mercado, algunos de ellos con costos muy elevados incuso, algunos que hasta se pueden mojar, otros que abren su boquita especial para las asesoras de lactancia, etc, pero para asesoras de porteo me parece que Jorgito2 es un buen muñeco a un buen costo.

Mi única sugerencia es que les coloques un pañal, de preferencia uno pachoncito de tela, esto ayudará a darle mejor control a las caderas del muñeco y por ende lograr buenos asientos, de lo contrario el muñeco es un poco hipotónico en caderas y puedes ver piernas en posiciones muy extrañas e irreales al momento de portear.  No he probado que tal funciona un pañal desechable pero me parece que estos pueden perder estabilidad pronto debido al uso, de ahí que mi recomendación sea usar pañales de tela. También es bueno vestirlos pues la ropa ayuda a que el muñeco se quede en su lugar y no resbale el cargador, incluso se sugiere ponerles un gorrito para que la tela no se resbale en su cabeza cuando haces un amarre a la espalda por ejemplo, cosa de que experimentes y veas que tal.

¡Estaría buenísimo tener Jorgito Toddler! Espero que pronto contemos con esa opción también.

Si deseas adquirir un muñeco de porteo o “Jorgito” marca IMA puedes preguntar en su página oficial: IMA

Daiesu Tatami Lavender

Daiesu Tatami Lavender

GRADO-DE-ENAMORAMIENTO-TATAMICaracterísticas:

  • Marca: Daiesu
  • Tipo de cargador: Fular
  • Modelo: Tatami lavender
  • Colores: Lavanda y blanco
  • Composición: 100% algodón orgánico.
  • Gramaje: 320gr/mt²
  • Tipo de tejido: Jacquard
  • Talla: 4 (3.70 de largo por 70cm de ancho)
  • Empaque: Viene en una tote bag de tela de la marca Daiesu maravillosa y de gran resistencia que puedes usar para guardar tu fular cuando no lo uses o para cualquier otra cosa.

Tatami fue algo así como amor a primera vista, sabía que sería un fular para enamorarme y ¡sí que lo es!  Es uno de esos fulares pachoncitos que te hacen sentir que cargas como con una nube de algodón pero con la cualidad de ser muy fácil de manipular. Echa un vistazo a mi medidor de atributos y quizás entiendas porque se ha llevado el máximo de corazones en mi gráfica de enamoramiento.

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Hablemos un poco sobre este asunto del “gramaje”, cuando se describen las características de un fular tejido (y de telas en general) se suele hablar sobre la técnica con la que fue tejido, sus medidas y el gramaje. El gramaje nos indica el peso del tejido pero ojo, no es el peso del fular como tal, sino que es el peso del tejido por metro cuadrado y es expresado en gramos, es una medida importante en el mundo de las telas para calcular cosas como los costos de traslado o incluso para definir los  procesos de costura a los que puede ser sometido. Este gramaje varía según el tipo de fibra con que se tejió, la técnica usada, tensión del tejido y demás así que podemos tener tejidos de distintos gramajes aunque sea el mismo material o se use la misma técnica.

Conocer el gramaje de un fular nos da una idea de su densidad o grosor, de cómo se siente cargar con él, que tan pachoncito o delgado es y de los nudos o acabados que podemos hacer con ellos. Hablo de ello porque Tatami está en el rango de los fulares de gramajes altos (más de 300 ya se considera “alto”),  si bien los hay de gramajes todavía más altos, Tatami es un fular denso, “pachoncito” como dije al principio  pero no por ello significa pesado y mucho menos caluroso.  “Caluroso” es una de las razones por las que muchos huyen de fulares con gramajes medios- altos y creo que es un mal entendimiento, un fular grueso no necesariamente es caluroso, si la tela retiene o no el calor depende más bien de la fibra como ya lo he dicho en otros artículos y de que tan domado esté, entre otras cosas. En este caso Tatami es transpirable como cualquier fular de algodón y es mega resistente.

Gracias a su densidad es un fular que carga super bien, puedes hacer nudos de una sola capa y aun cargando un toddler de 15 kilos sentirás muy buen soporte en el cuerpo y suavidad en tus hombros, cuando los kilos de tu peque empiezan a ser problema en tus hombros un fular como este viene a salvar tu día.

Es un fular que genera nudos abultados y no negaré que si requieres cierta experiencia manipulando fulares en este rango de gramajes en general, sin embargo ya viene suavizado, de hecho es muy muy suave desde que sale de su bolsa y me atrevo a decir que no requiere nada de doma, recorre muy bien al hacer pases y es muy sencillo de manipular para ser un fular de 320gr/mt2. Si nunca has usado fulares de gramaje alto es probable sientas que es difícil hacer un nudo con él o lo sientas muy abultado,  pero puedes usar un par de anillas en lugar de hacer nudoanillass y te olvidas del problema. El nudo que hice en las fotos más abajo es un canguro sencillo terminado con 1 sola anilla, no hay ningún nudo y sin embargo se siente muy bien sostenido y gracias al agarre del fular, no se resbala y nada se mueve de su lugar una vez terminado el amarre.

Ya muy a reserva de distintas opiniones diré que con los fulares de gramajes altos, aunque sean muy manipularlos, notarás que no todos los amarres son cómodos, por ejemplo aquellos nudos multicapas te harán sentir como con chaleco antibalas y probablemente acalorada, en mi opinión, no me imagino si quiera intentando un frankencarry o alguna variante similar con un fular grueso, sin embargo esa es la maravilla de los fulares gruesos, puedes hacer nudos de 1 sola capa o 2 máximo y sentirte muy bien y ventilada, todavía más si tu fular es corto, poca tela te será más que suficiente para hacer un amarre bien ajustadito y cómodo.

Me encantó su color, es natural, sutil, y tiene un ligero brillo difícil de capturar en la cámara. Amé su diseño, de hecho “Tatami” es  el nombre del tapiz acolchado sobre el cual se practican deportes como el karate y otras artes marciales, también es el nombre de las esteras tradicionalmente usadas en las casas japonesas, así que al ver su diseño me dan ganas de quitarme los zapatos y sentirme cómoda y super relax 😛  Ademas su textura es sedosa y suave, tiene muy buenos acabados y no parece propenso a jalones o cosas de este tipo.

En conclusión, es un fular que apapacha, que brinda buen soporte aunque cargues muchos kilos, es fácil de manipular por lo que igual puede usarse con un recién nacido, no temas por el grosor, suena a mucho pero en vivo es difícil distinguir la diferencia entre uno de este tipo y otro  de gramaje medio. Quizá te sientas limitada en variantes de amarres y acabados que puedas lograr, sin embargo tendrás la ventaja de hacer nudos rápidos y sencillos con muy buen soporte.

Daiesu es una marca originaria de Malasia, fabricada en la India, es importada para México por Nunusi y puedes adquirirlos en su tienda en línea.

Nona Imagine Tulip Dreams

Nona Imagine Tulip Dreams

GRADO-DE-ENAMORAMIENTO-NonaCaracterísticas:

  • Marca: Nona
  • Tipo de cargador: Fular
  • Modelo: Imagine Tulip Dreams
  • Colores: Mezcla de distintas tonalidades de rosa, de rosa mexicano a rosa pastel.
  • Composición: 100% algodón.
  • Gramaje: 280gr/mt²
  • Talla: 2 (medidas ya lavado y planchado: 2.60mts de largo sin contar las puntas* por 65cm de ancho)
  • Empaque: Viene en una tote bag de la marca Nona super chuli que puedes usar para transportar cualquier otra cosa también.

Nona es una marca de fulares fundada en el 2015, es decir, es una marca recién creada pero ya está teniendo mucho auge alrededor del mundo, hasta ahora hay pocos diseños pero sin duda son muy llamativos. Yo me enamoré de Imagine Tulip Dreams apenas lo vi y decidí comprar uno así que aquí te comparto mi review y si llevas prisa echa un ojo al medidor de atributos aquí abajo:

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Imagine Tulip Dreams es un fular de gran resistencia, se lo atribuyo a su densidad, 280gr/mt2, para mí es un gramaje medio-alto, no está en la categoría de los chonchotes pero si está dentro del rango de los pachoncitos, ¿significa esto que es difícil de usar?, la respuesta depende de tus habilidades, si ya tienes experiencia con fulares es probable te parezca sencillo de usar pero si tu experiencia es nula entonces te diré que quizá esta no sea la mejor opción para iniciar, claro, ¡cuando se quiere no hay límites!, es solo que al igual que cualquier otro fular en el mundo de gramaje medio-alto requerirá de cierta habilidad para ir tensando bien riel por riel para lograr buen ajuste o para no dejar bultos o flojos en tus amarres, sin embargo no es nada que no se logre si te colocas el fular viéndote al espejo para poder ver donde hay que tensar más, ya después vas ganando práctica y no necesitas al espejo pues sabes cómo se comporta el fular, además este fular en especial ya domadito desliza muy muy bien lo que ayuda a no dejar esos flojitos escondidos, en pocas palabras es un fular muy manejable.

Sí, dije “domadito”, ¿es decir que requiere doma?, sí. Es 100% algodón y aunque Nona les da una lavadita especial a sus fulares antes de empacar y diga que viene listo para usarse también sugiere le des una siguiente lavada, planchada y uso constante para que se sienta ligero y fácil de manipular, este lavado que les da Nona no incluye ningún químico y lo que hace es pre-encoger la prenda y limpiarla. La razón por la que muchas marcas (y no hablo solo de fulares) hacen esto, es para darle un acabado que lo haga lucir como nuevo, eliminar posibles residuos o impurezas o para preparar la tela para un futuro tratamiento, muchas fibras tienden a encoger al lavar otras al contrario, etcétera, así que depende de lo que el manufacturero pretenda lograr con su prenda, en este caso este pre-encogimiento hace que el fular luzca “tieso” o muy rígido cuando esta nuevo lo cual puede hacerte sentir intimidada pero apenas lo laves y planches notarás un gran cambio en su textura. De hecho me sorprendió lo fácil que cedió la tela con tan solo lavarla y plancharla, justo ahora estoy sentada sobre él y sigo viendo cómo va cambiando sin mucho esfuerzo, no considero que sea un fular difícil de domar pese a lo que parezca pero si requiere unas trenzaditas y jaloneos para ser suave y más manejable.

Pese a su gramaje me parece un fular ligero, muy transpirable, ojo que si no lo lavas antes de usar es probable que lo sientas caluroso puesto que las fibras estarán más comprimidas gracias al pre-lavado que les dan, pero una vez lavado notarás como sus fibras se abren volviéndolo más transpirable y para muestra esta foto, mira su grado de “panchonces” antes y después de lavado:

Fluffy

No es un fular que se encaje cuando cargas con él y aunque los nudos quedan chonchitos no se siente bultoso ni te hace sentir como con chaleco antibalas, yo soy fan de los gramajes altos y más ahora que mi hijo pesa sus kilitos así que este Nona me ha gustado mucho en ese aspecto. Sus acabados están muy bien cuidados, tiene las costuras del riel superior e inferior cosidos en sentidos contrarios con la idea de que puedas diferenciar uno de otro al tensar, tiene middle markers tanto en el riel superior como en el inferior así que es fácil encontrar la mitad por donde sea. Es doble vista ya que de un lado resalta más el tono rosa mexicano y del otro el rosa pastel. Hablando de sus colores te garantizo que son tal cual se ve en sus fotos publicitarias, el rosa mexicano es vibrante y lleno de color. El acabado del tejido es muy bueno, no tiene detalles visibles aunque Nona aclara que puedes encontrar detalles como nuditos o hilos gruesos que son pequeñas fallas que a veces surgen como parte del proceso de tejido y no afectan para nada su uso.

*Algo que llamó mi atención fue la talla, en general las mediciones del fular, como decía en la descripción de sus características, el largo del fular es de 2.60mts sin contar las puntas, Nona aclara que ellos no consideran el largo de sus puntas como parte del largo del fular. La función de las puntas es en realidad facilitar el amarre, es solo una reducción en diagonal que se le hace a la tela en las orillas, en el caso de Nona se trata de aprox. 50cm más dedicados a esta reducción, así que si mides el fular de punta a punta verás una medida distinta a lo que verías en las tablas de medidas de fulares, para mí es como un plus extra de tela que marca la diferencia para brazos T-Rex como yo o para personas de talle grande que encuentren difícil la anudada.

Otro punto destacable de Nona es su costo. Son fulares de costo amigable para presupuestos cortos y a mi punto de vista son una muy buena inversión. Mi única recomendación es que te informes bien antes de comprar y eso aplica con cualquier cargador en general, lee comparaciones, investiga sus características, pregunta todas tus dudas y si puedes probar mejor, Nona puede ser intimidante como un león cuando sale de su bolsa pero es un gatito cuando lo conoces mejor, lo único que necesitas es revisar sus atributos, virtudes, ventajas y desventajas para saber si es o no apto para ti.

Para las fotos realicé el nudo RRRR (Reinforced Rear Rebozo Rucksack) que en otras palabras es un canguro reforzado y como las puntas me lo permitieron terminé con un candy cane en el pecho y sí, me colgué un ratito de el para probar su resistencia y no escuché tronar ni un solo hilito jajaja, OJO ¡No se haga en casa y menos si tu toddler te observa!

¿Te interesa adquirir un Nona? En México puedes encontrarlos en Mamífera, quienes son distribuidores autorizados de Nona para nuestro país.

 

 

Mis aventuras porteando a la espalda.

Mis aventuras porteando a la espalda.

Portear a la espalda para muchos padres suele representar miedos y retos, miedo a no poder ver al peque y no poder responder a sus necesidades prontamente, temor a que se caiga, etc., sin embargo, una vez que iniciamos el porteo a la espalda nos damos cuenta de que no hay nada que temer y que podemos responder a las necesidades del bebé tan prontamente como cuando los cargamos al frente o a la cadera, nuestro temor a que se  caiga se supera conforme vamos practicando y vamos confiando en nuestra técnica (mejor aún si hemos recibido asesoría), retos siempre hay, aun teniéndose mucha práctica siempre habrá retos que atravesar pero gracias a ellos logramos aprender más sobre esta practica.  Por eso esta vez quiero contarles algunas aventuras que he vivido porteando a la espalda a mi hijo Saíd, solo con la idea de compartir y puedan tomar algo de mis experiencias para aplicarlo en sus días de porteo a la espalda y claro, para reírnos un ratito.

La primera que recuerdo y no olvido, fue cuando Saíd tenía mas o menos 1 añito de edad. Fuimos a una mueblería con mis papás, yo lo porteaba a la espalda con fular, con un nudo doble hamaca, estuvimos caminando entre pasillos muy estrechos, cuidando yo sus piecitos traviesos que suelen patear todo al pasar, todo iba bien y ya estábamos por salir de la tienda, pasamos por un último pasillo estrecho donde había libreros vacíos a mi izquierda y mesas a la derecha. Los libreros a su vez tenían algunas sillas encima de ellos. Caminábamos en fila india, mis papás al frente, luego yo con Saíd y al final mi hermana, entonces pasó lo inesperado… jamás pensé que los pequeños bracitos de mi hijo tuvieran tanta fuerza… Al pasar junto a un librero se agarró de él y lo jaló, sí, sus pequeños brazos fueron capaces de echarnos un librero de casi 2mts de altura encima con todo y sillas… ¡ya se imaginarán la escena! Miles de miedos pasaron por mi cabeza en dos segundos, “¿se habrá golpeado la cabeza?, ¿se lastimó el brazo?, ¿Mi hermana estará bien?, ¿eso que sonó fue la silla contra el vidrio de la mesa de a lado? ¿Hay vidrios volando?”… Claro que de inmediato corrieron a asistirnos, y nos quitaron de encima el mueble, mi hermana había logrado meter un poco las manos y para suerte nuestra nadie salió lastimado, el mueble quedó entre mi bebé y yo, él dentro de un hueco y yo fuera, pero nadie obtuvo ni un solo golpe, ni un solo arañazo, ni siquiera los muebles al rededor salieron dañados, lo único obtenido fue ¡un tremendo susto!. Quitarme a mi bebé de la espalda, quien lloraba de susto, fue el momento más largo de toda la situación, tenía miedo de verlo lastimado pero sentí un alivio entero verlo salvo y sano.

Moraleja: No solo cuidar los pies, también las manos, y si debes caminar por un camino estrecho lleno de cosas es mejor que tu bebé lleve sus bracitos dentro y no fuera del cargador o elije el camino más ancho aunque te toque caminar más.

La siguiente aventura fue hace tan solo unos meses y me recuerda un poco a la experiencia anterior, estábamos buscando un regalo para mi esposo quien estaba por cumplir años, visité más de 1 tienda ese día y anduve de arriba para abajo sin mucho éxito, estaba ya cansada y era hora de comer, tenía hambre, estaba ligeramente malhumorada y solo quería irme a casa pero me obligué a visitar una última tienda para ver si tenía suerte, andaba yo con la mente en otro mundo pensando “¿y ahora que haré?, quiero irme a casa, debe haber algo! etc.”, mi hijo iba esta vez en la Tula, atrás, también estaba cansado, con hambre y sueño… Algo dentro de mí me decía “vete ya, no hay prisa, luego buscas”, sin embargo no hice caso a mi yo interno y seguí buscando, no encontré nada y por fin me rendí y decidí irme a casa, ya cerca de las escaleras eléctricas para bajar (estaba en planta alta) pasé junto a una mesa con uno de esos adornos enooormes encima, era un caballo de cerámica o algo parecido, avancé un paso y de pronto escuché un estallido y vi volar al frente mío cientos de pedacitos de cerámica… sí, Saíd lo pateó sin querer cuando pasamos junto a el, no medí nuestra espacio, pasé muy cerca, lo pateó, se cayó y se hizo añicos. ¡EL HORROR!, obviamente nosotros estábamos ilesos y lo primero que pensé fue “oh Dios, cuanto me va a costar esto?!” Enfrente mío había uno de los asistentes de la tienda quien fue testigo de lo sucedido, así que se me acerco y le dije “dígame por favor cuando debo pagar por esta artesanía…”, la pieza no tenía el precio marcado, solo tenía una etiqueta que decía “Importado“..

El asistente tuvo que bajar a la bodega a investigar el costo de la pieza, mientras tanto yo contaba billetes en mi cartera. Luego tuvo que llamar al gerente quien después de una laaaarga y eterna espera para mí (en realidad fueron como 10 minutos), se me acercó para informarme del costo y dijo “Se trata de una pieza de importación, su costo es de $1, 200 y solo podemos hacerle un descuento del 10%, osea que habría que pagar $1,080”, fue un alivio saber que no era una cantidad de locura como pensé, pero aun así no traía yo tanto dinero,  abrí mi cartera frente a él y le dije “¿y qué pasa si no traigo tal cantidad?”, seguro el hombre vio mi cara de angustia fatal y me pidió esperar otro momento más, se retiró e hizo una llamada por teléfono… Al final se me acerca y dice: “Lo he comentado con mi superior y hemos acordado que no le cobraremos nada, solo le pedimos por favor tener más cuidado al pasar”…Oh por Dios!! … Casi le beso los pies al gerente, le agradecí infinitamente y  así toda roja roja roja como jitomate y con las orejas calientes me fui por fin de la tienda buscando caminar por pasillos amplios amplios y vacíos donde mi hijo no pudiese tomar nada ni por accidente… Al final, saliendo de la plaza, en otra tienda, encontré lo que buscaba y pude comprar el regalo de mi esposo que por poco y sale más caro de lo planeado.

Moraleja: 1) Otra vez: no pasar por caminos estrechos llenos de objetos cuando porteas!!! 2) Haz caso a tus instintos, si algo te dice vete entonces ¡vete! y 3)Si tus sentidos no están al 100% por el motivo que sea (cansancio, hambre, sueño), no portees, necesitas tener estar bien alerta con todos los sentidos dispuestos para lograr tener buen control de tu espacio y tus movimientos, esto aplica siempre, no importa si porteas al frente, a la cadera o a la espalda y aplica en cualquier medio, en la casa, en el trabajo, en el parque, en el super, etc.

La última es todavía más reciente y también nos ha dejado cierto aprendizaje jeje… Era un día cualquiera, mi hijo estuvo glotón ese día, confieso que comimos comida poco saludable y en su caso comió varias guzgueras.  Algo de lo ingerido le soltó un poco la pancita y estuvo quejándose de molestias toda la tarde. Ya por la noche estaba muy lloroncito pues no se sentía bien y tenía sueño, decidí portearlo para ayudarlo a sobrellevar su malestar y arrullarlo para que durmiera, me puse mi fular corto de la Trageschule e hice un canguro sencillo, nos subimos a nuestra habitación y al ir subiendo me empezó a pedir desesperado que lo bajara y me decía “me duele la pancita, bájame!”, le pedí esperar para llegar a la cama e intenté arrullarlo para calmarlo y BOOM!, una explosión de vómito cayó sobre mi espalda y mi preciado fular… olía a gomitas de uva que seguramente fue lo que le cayó mal y no pudo digerir. Mi hijo se soltó en llanto y no por el hecho de haber vomitado, decía entre llantos “mamá te vomité!!, mamá vomité tu fular, en tu espalda buaaaa!” jajaja, sí, fue un tanto desagradable deshacer el amarre y sentir como recorría en mi espalda el vómito tibio de mi hijo, claro que tuvimos que meternos a bañar y lavar el fular de inmediato y remojarlo en vinagre para que no se impregnara el olor. Al final Saíd estaba muy contento y como si nada porque ya se sentía bien y nos reímos de la situación.

Moraleja: Te diría que no portees a tu bebé si le duele la panza, pero la realidad es que no sabemos si vomitará o no y el porteo siempre ayuda a sobrellevar cualquier molestia, lo que sí te diré es 1) si te pide bajarlo, bájalo de inmediato y 2) ¡No le des gomitas! No aportan nada saludable asi que no se pierde nada y créeme… el vómito con olor a gomitas es aaaaasqueroso.

Esa es mi pequeña colección de aventuras, claro que hemos tenido otras muy buenas, hemos hecho cosas que pensé no podría hacer porteando y han sido posibles gracias a llevar a mi hijo atrás, sobre todo desde que alcanzó cierta edad y empezó a estorbarme al frente, hemos bailado, cocinado y hasta horneado, hemos caminado en la playa y muchas otras cosas que han dejado muy lindos recuerdos, me encanta que pueda ver el mundo a mi altura y asombrarse con todo lo que ve, el mismo me pide cargarlo cuando está cansado y aunque nuestros días de porteo se agotan poco a poco seguimos juntando recuerdos, esas 3 experiencias han dejado su huella bien marcada en mi historia de porteo pero espero que puedas tomar algo de ellas y aplicarlas en tu día a día mientras porteas a tu bebé.

Aura Nieto.

Posdata: Dadas las circunstancias no fue posible capturar imágenes de cada momento jajaja, pero mejor así pues da rienda suelta a la imaginación, como sea les dejo foto “de relleno” para  que quede un buen recuerdo de este post 😛

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