Muñeco de porteo marca IMA.

Muñeco de porteo marca IMA.

Los muñecos de porteo son una herramienta esencial de cualquier asesora de porteo, sobre todo porque muchas veces nos toca ayudar a mamis que aún están en espera o trabajar con bebés que no están de ánimos para practicar, además es más sencillo afianzar la técnica en los padres utilizando un muñeco pues les  ayuda a generar confianza y seguridad para que después pueda aventurarse al porteo real con bebés de carne y hueso.

Así pues este review trata de estos pequeños amiguitos, esta vez analizaré en exclusiva a los muñecos de porteo marca “IMA”, elaborados por Instinto Maternal y Apego, de cariño les llamamos “Jorgitos” (claro que cada asesora le pone nombres a su gusto), estaré mencionando comparativas entre Jorgito 1 y Jorgito 2 ya que hubo una versión anterior y tuvo ciertas mejorías. Jorgito2 es la última versión y me parece un muy buen muñeco de porteo.

Materiales exteriores.

Las extremidades, cabeza, pies y manos son plásticas y están unidas al cuerpo que es totalmente de piel. La unión de estos es mediante cinchos de seguridad que mantendrán en su lugar las extremidades por mucho que se zangolotee el muñeco jeje.

El hecho de que el cuerpo sea de piel le da mucha estabilidad, contrario a otros muñecos que he usado cuyos cuerpos son de tela, sus extremidades se sostienen muy bien en la posición que se le coloquen, puedes observar en la imagen más abajo que Jorgito2 sostiene su cuerpo y brazos al estar sentado, tienen muy buen auto control, contrario a Jorgito1 que era de tela y se hunde por completo e incluso le cuesta mantenerse sentado.  Quizás eso le daba cierto realismo a Jorgito1 pues los bebés de verdad tienen poco control muscular y no pueden sentarse sino hasta llegada cierta edad, ¿cierto?  sin embargo para el objetivo demostrativo que tienen los muñecos de porteo, en mi opinión, es mejor si el muñeco es más controlable pues permite al padre enfocarse en la técnica y no se distrae intentando controlar y acomodar al muñeco.

*Nota: El pañal no viene incluido.

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acostado

Ah! Y si de algo cuenta diré que su cara es muy linda, no es un muñeco que te asuste de noche, sus ojitos y boca son muy bellos y esta sutilmente pintado, nada tétrico jaja.

Rostro

Relleno.

Anteriormente Jorgito1 estaba relleno de sal y guata, sin embargo en Jorgito2 los materiales han cambiado, ya no contienen sal sino un material mucho más resistente a los cambios de temperatura, plagas, hongos y moho.  Este relleno también facilitó en cierta forma el uso del muñeco, antes era necesario amoldar un poco las piernas del muñeco en la zona de las rodillas para que este lograse la posición “en M” deseada al momento de portear, quedaban pequeños bultos o zonas “blandas” debido a la sal, había que moverle un poco y buscar acomodar la sal, pero ahora no solo nos olvidamos de la sal sino que están  amoldados desde fábrica en posición de ranita,  esto es algo positivo pues el muñeco se acomoda casi solo y el padre logra visualizar cual es la meta al colocar a su bebé real.

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Peso.

Jorgito2 pesa casi 4 kilos distribuidos muy bien en todo el cuerpo, incluso  tiene peso en la cabeza tal cual un bebé real. Este peso ayuda por ejemplo en los amarres a la espalda, son más sencillos de realizar pues el peso del muñeco hace que caiga mejor  justo como lo haría un bebé de verdad.

Tamaño.

Jorgito2 mide 53cm de largo en total, es ligeramente más alto y más gordito en brazos y piernas que Jorgito1, su tamaño mejorado, por mínimo que sea, vuelve más sencilla su manipulación, sobre todo a la espalda, ya es posible distinguir claramente la tela llegar “de rodilla a rodilla” con facilidad y además es un alivio para todas aquellas con brazos de “T-Rex” –y yo me incluyo–  pues es más fácil alcanzarlo en la espalda.

altura

Colores.

Nota: Este punto es una opinión totalmente personal  y que definitivamente no tiene nada que ver con el desempeño del muñeco, solo con su estética.

Jorgito1 estaba hecho de loneta de colores mezclando partes en rojo, azul, amarillo, algunos turquesa y de pronto esos colores eran un poco distractores o llamativos para los toddlers que acompañan a algunos padres  –en mi experiencia–  , además les hacían lucir un acabado “irregular”,  yo solía vestirlos con ropa de bebé buscando cubrir los colores, sin embargo Jorgito2 tiene su cuerpo en piel color taupé, lo cual personalmente me encanta pues ahora puedo dejarlos incluso encuerados y lucirán uniformes como sea, claro que igual se antoja ponerles ropita encima para verlos arreglados jeje.

Jorgito

Limpieza.

Al ser  de piel es más sencillo limpiarlos, si el cuerpo se les ensucia basta con pasarles un trapo húmedo, contrario a los de tela que si se ensucian pueden ser más difíciles de limpiar, se ensucian por el simple uso constante, ¡no tienes idea de cuanta pelusa sueltan a veces los cargadores! , como sea para evitar que se ensucien basta con vestirlos.

Sus caritas se manchan de tanto pasarlos de mano en mano, los míos por ejemplo en su cabecita acaban con besos marcados después de cada taller porque siempre explico que : “la altura ideal es a donde puedes darle un besito (y les doy un beso) sin agacharte mucho…” así que yo misma los mancho jajaja, si te pasa igual o en general quieres limpiarles sus rostros puedes hacer una mezcla de bicarbonato y agua, formando una especie de pasta, talla con un trapo húmedo y un poco de pasta en forma circular sobre la mancha o sobre todo su rostro y finalmente limpia nuevamente con un trapo húmedo y limpio, quedarán relucientes como nuevos.

Costo.

Su costo es de $1,200, un precio bastante razonable si consideras que lo único que tendrás que hacerle es ¡usarlo mucho!. Ya no tendrás que experimentar con rellenos y patrones, te lo digo yo que encontré alivio tras los prototipos que mi mamá y yo intentamos en casa,  solo conseguimos adefesios deformes y mal proporcionados, bebés de algún planeta alienígena jaja, después yo misma rellene a mi muñeca Hachi marca Gely, preciosa, que además costó $1,300 y tuve que despansurrar su cuerpo para rellenarla, ahora Hachi podrá volver a usar su traje de cangurito (venía con trajecito de canguro y en su marsupio carga a su bebé <3 ) y quedarse de colección mientras dejo a los Jorgitos para el uso rudo en el arte de la asesoría de porteo.

En conclusión son muñecos bastante funcionales, cumplen con su propósito al 100% y son lindos, sé que hay cientos de muñecos educativos en el mercado, algunos de ellos con costos muy elevados incuso, algunos que hasta se pueden mojar, otros que abren su boquita especial para las asesoras de lactancia, etc, pero para asesoras de porteo me parece que Jorgito2 es un buen muñeco a un buen costo.

Mi única sugerencia es que les coloques un pañal, de preferencia uno pachoncito de tela, esto ayudará a darle mejor control a las caderas del muñeco y por ende lograr buenos asientos, de lo contrario el muñeco es un poco hipotónico en caderas y puedes ver piernas en posiciones muy extrañas e irreales al momento de portear.  No he probado que tal funciona un pañal desechable pero me parece que estos pueden perder estabilidad pronto debido al uso, de ahí que mi recomendación sea usar pañales de tela. También es bueno vestirlos pues la ropa ayuda a que el muñeco se quede en su lugar y no resbale el cargador, incluso se sugiere ponerles un gorrito para que la tela no se resbale en su cabeza cuando haces un amarre a la espalda por ejemplo, cosa de que experimentes y veas que tal.

¡Estaría buenísimo tener Jorgito Toddler! Espero que pronto contemos con esa opción también.

Si deseas adquirir un muñeco de porteo o “Jorgito” marca IMA puedes preguntar en su página oficial: IMA

Daiesu Tatami Lavender

Daiesu Tatami Lavender

GRADO-DE-ENAMORAMIENTO-TATAMICaracterísticas:

  • Marca: Daiesu
  • Tipo de cargador: Fular
  • Modelo: Tatami lavender
  • Colores: Lavanda y blanco
  • Composición: 100% algodón orgánico.
  • Gramaje: 320gr/mt²
  • Tipo de tejido: Jacquard
  • Talla: 4 (3.70 de largo por 70cm de ancho)
  • Empaque: Viene en una tote bag de tela de la marca Daiesu maravillosa y de gran resistencia que puedes usar para guardar tu fular cuando no lo uses o para cualquier otra cosa.

Tatami fue algo así como amor a primera vista, sabía que sería un fular para enamorarme y ¡sí que lo es!  Es uno de esos fulares pachoncitos que te hacen sentir que cargas como con una nube de algodón pero con la cualidad de ser muy fácil de manipular. Echa un vistazo a mi medidor de atributos y quizás entiendas porque se ha llevado el máximo de corazones en mi gráfica de enamoramiento.

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Hablemos un poco sobre este asunto del “gramaje”, cuando se describen las características de un fular tejido (y de telas en general) se suele hablar sobre la técnica con la que fue tejido, sus medidas y el gramaje. El gramaje nos indica el peso del tejido pero ojo, no es el peso del fular como tal, sino que es el peso del tejido por metro cuadrado y es expresado en gramos, es una medida importante en el mundo de las telas para calcular cosas como los costos de traslado o incluso para definir los  procesos de costura a los que puede ser sometido. Este gramaje varía según el tipo de fibra con que se tejió, la técnica usada, tensión del tejido y demás así que podemos tener tejidos de distintos gramajes aunque sea el mismo material o se use la misma técnica.

Conocer el gramaje de un fular nos da una idea de su densidad o grosor, de cómo se siente cargar con él, que tan pachoncito o delgado es y de los nudos o acabados que podemos hacer con ellos. Hablo de ello porque Tatami está en el rango de los fulares de gramajes altos (más de 300 ya se considera “alto”),  si bien los hay de gramajes todavía más altos, Tatami es un fular denso, “pachoncito” como dije al principio  pero no por ello significa pesado y mucho menos caluroso.  “Caluroso” es una de las razones por las que muchos huyen de fulares con gramajes medios- altos y creo que es un mal entendimiento, un fular grueso no necesariamente es caluroso, si la tela retiene o no el calor depende más bien de la fibra como ya lo he dicho en otros artículos y de que tan domado esté, entre otras cosas. En este caso Tatami es transpirable como cualquier fular de algodón y es mega resistente.

Gracias a su densidad es un fular que carga super bien, puedes hacer nudos de una sola capa y aun cargando un toddler de 15 kilos sentirás muy buen soporte en el cuerpo y suavidad en tus hombros, cuando los kilos de tu peque empiezan a ser problema en tus hombros un fular como este viene a salvar tu día.

Es un fular que genera nudos abultados y no negaré que si requieres cierta experiencia manipulando fulares en este rango de gramajes en general, sin embargo ya viene suavizado, de hecho es muy muy suave desde que sale de su bolsa y me atrevo a decir que no requiere nada de doma, recorre muy bien al hacer pases y es muy sencillo de manipular para ser un fular de 320gr/mt2. Si nunca has usado fulares de gramaje alto es probable sientas que es difícil hacer un nudo con él o lo sientas muy abultado,  pero puedes usar un par de anillas en lugar de hacer nudoanillass y te olvidas del problema. El nudo que hice en las fotos más abajo es un canguro sencillo terminado con 1 sola anilla, no hay ningún nudo y sin embargo se siente muy bien sostenido y gracias al agarre del fular, no se resbala y nada se mueve de su lugar una vez terminado el amarre.

Ya muy a reserva de distintas opiniones diré que con los fulares de gramajes altos, aunque sean muy manipularlos, notarás que no todos los amarres son cómodos, por ejemplo aquellos nudos multicapas te harán sentir como con chaleco antibalas y probablemente acalorada, en mi opinión, no me imagino si quiera intentando un frankencarry o alguna variante similar con un fular grueso, sin embargo esa es la maravilla de los fulares gruesos, puedes hacer nudos de 1 sola capa o 2 máximo y sentirte muy bien y ventilada, todavía más si tu fular es corto, poca tela te será más que suficiente para hacer un amarre bien ajustadito y cómodo.

Me encantó su color, es natural, sutil, y tiene un ligero brillo difícil de capturar en la cámara. Amé su diseño, de hecho “Tatami” es  el nombre del tapiz acolchado sobre el cual se practican deportes como el karate y otras artes marciales, también es el nombre de las esteras tradicionalmente usadas en las casas japonesas, así que al ver su diseño me dan ganas de quitarme los zapatos y sentirme cómoda y super relax 😛  Ademas su textura es sedosa y suave, tiene muy buenos acabados y no parece propenso a jalones o cosas de este tipo.

En conclusión, es un fular que apapacha, que brinda buen soporte aunque cargues muchos kilos, es fácil de manipular por lo que igual puede usarse con un recién nacido, no temas por el grosor, suena a mucho pero en vivo es difícil distinguir la diferencia entre uno de este tipo y otro  de gramaje medio. Quizá te sientas limitada en variantes de amarres y acabados que puedas lograr, sin embargo tendrás la ventaja de hacer nudos rápidos y sencillos con muy buen soporte.

Daiesu es una marca originaria de Malasia, fabricada en la India, es importada para México por Nunusi y puedes adquirirlos en su tienda en línea.

Nona Imagine Tulip Dreams

Nona Imagine Tulip Dreams

GRADO-DE-ENAMORAMIENTO-NonaCaracterísticas:

  • Marca: Nona
  • Tipo de cargador: Fular
  • Modelo: Imagine Tulip Dreams
  • Colores: Mezcla de distintas tonalidades de rosa, de rosa mexicano a rosa pastel.
  • Composición: 100% algodón.
  • Gramaje: 280gr/mt²
  • Talla: 2 (medidas ya lavado y planchado: 2.60mts de largo sin contar las puntas* por 65cm de ancho)
  • Empaque: Viene en una tote bag de la marca Nona super chuli que puedes usar para transportar cualquier otra cosa también.

Nona es una marca de fulares fundada en el 2015, es decir, es una marca recién creada pero ya está teniendo mucho auge alrededor del mundo, hasta ahora hay pocos diseños pero sin duda son muy llamativos. Yo me enamoré de Imagine Tulip Dreams apenas lo vi y decidí comprar uno así que aquí te comparto mi review y si llevas prisa echa un ojo al medidor de atributos aquí abajo:

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Imagine Tulip Dreams es un fular de gran resistencia, se lo atribuyo a su densidad, 280gr/mt2, para mí es un gramaje medio-alto, no está en la categoría de los chonchotes pero si está dentro del rango de los pachoncitos, ¿significa esto que es difícil de usar?, la respuesta depende de tus habilidades, si ya tienes experiencia con fulares es probable te parezca sencillo de usar pero si tu experiencia es nula entonces te diré que quizá esta no sea la mejor opción para iniciar, claro, ¡cuando se quiere no hay límites!, es solo que al igual que cualquier otro fular en el mundo de gramaje medio-alto requerirá de cierta habilidad para ir tensando bien riel por riel para lograr buen ajuste o para no dejar bultos o flojos en tus amarres, sin embargo no es nada que no se logre si te colocas el fular viéndote al espejo para poder ver donde hay que tensar más, ya después vas ganando práctica y no necesitas al espejo pues sabes cómo se comporta el fular, además este fular en especial ya domadito desliza muy muy bien lo que ayuda a no dejar esos flojitos escondidos, en pocas palabras es un fular muy manejable.

Sí, dije “domadito”, ¿es decir que requiere doma?, sí. Es 100% algodón y aunque Nona les da una lavadita especial a sus fulares antes de empacar y diga que viene listo para usarse también sugiere le des una siguiente lavada, planchada y uso constante para que se sienta ligero y fácil de manipular, este lavado que les da Nona no incluye ningún químico y lo que hace es pre-encoger la prenda y limpiarla. La razón por la que muchas marcas (y no hablo solo de fulares) hacen esto, es para darle un acabado que lo haga lucir como nuevo, eliminar posibles residuos o impurezas o para preparar la tela para un futuro tratamiento, muchas fibras tienden a encoger al lavar otras al contrario, etcétera, así que depende de lo que el manufacturero pretenda lograr con su prenda, en este caso este pre-encogimiento hace que el fular luzca “tieso” o muy rígido cuando esta nuevo lo cual puede hacerte sentir intimidada pero apenas lo laves y planches notarás un gran cambio en su textura. De hecho me sorprendió lo fácil que cedió la tela con tan solo lavarla y plancharla, justo ahora estoy sentada sobre él y sigo viendo cómo va cambiando sin mucho esfuerzo, no considero que sea un fular difícil de domar pese a lo que parezca pero si requiere unas trenzaditas y jaloneos para ser suave y más manejable.

Pese a su gramaje me parece un fular ligero, muy transpirable, ojo que si no lo lavas antes de usar es probable que lo sientas caluroso puesto que las fibras estarán más comprimidas gracias al pre-lavado que les dan, pero una vez lavado notarás como sus fibras se abren volviéndolo más transpirable y para muestra esta foto, mira su grado de “panchonces” antes y después de lavado:

Fluffy

No es un fular que se encaje cuando cargas con él y aunque los nudos quedan chonchitos no se siente bultoso ni te hace sentir como con chaleco antibalas, yo soy fan de los gramajes altos y más ahora que mi hijo pesa sus kilitos así que este Nona me ha gustado mucho en ese aspecto. Sus acabados están muy bien cuidados, tiene las costuras del riel superior e inferior cosidos en sentidos contrarios con la idea de que puedas diferenciar uno de otro al tensar, tiene middle markers tanto en el riel superior como en el inferior así que es fácil encontrar la mitad por donde sea. Es doble vista ya que de un lado resalta más el tono rosa mexicano y del otro el rosa pastel. Hablando de sus colores te garantizo que son tal cual se ve en sus fotos publicitarias, el rosa mexicano es vibrante y lleno de color. El acabado del tejido es muy bueno, no tiene detalles visibles aunque Nona aclara que puedes encontrar detalles como nuditos o hilos gruesos que son pequeñas fallas que a veces surgen como parte del proceso de tejido y no afectan para nada su uso.

*Algo que llamó mi atención fue la talla, en general las mediciones del fular, como decía en la descripción de sus características, el largo del fular es de 2.60mts sin contar las puntas, Nona aclara que ellos no consideran el largo de sus puntas como parte del largo del fular. La función de las puntas es en realidad facilitar el amarre, es solo una reducción en diagonal que se le hace a la tela en las orillas, en el caso de Nona se trata de aprox. 50cm más dedicados a esta reducción, así que si mides el fular de punta a punta verás una medida distinta a lo que verías en las tablas de medidas de fulares, para mí es como un plus extra de tela que marca la diferencia para brazos T-Rex como yo o para personas de talle grande que encuentren difícil la anudada.

Otro punto destacable de Nona es su costo. Son fulares de costo amigable para presupuestos cortos y a mi punto de vista son una muy buena inversión. Mi única recomendación es que te informes bien antes de comprar y eso aplica con cualquier cargador en general, lee comparaciones, investiga sus características, pregunta todas tus dudas y si puedes probar mejor, Nona puede ser intimidante como un león cuando sale de su bolsa pero es un gatito cuando lo conoces mejor, lo único que necesitas es revisar sus atributos, virtudes, ventajas y desventajas para saber si es o no apto para ti.

Para las fotos realicé el nudo RRRR (Reinforced Rear Rebozo Rucksack) que en otras palabras es un canguro reforzado y como las puntas me lo permitieron terminé con un candy cane en el pecho y sí, me colgué un ratito de el para probar su resistencia y no escuché tronar ni un solo hilito jajaja, OJO ¡No se haga en casa y menos si tu toddler te observa!

¿Te interesa adquirir un Nona? En México puedes encontrarlos en Mamífera, quienes son distribuidores autorizados de Nona para nuestro país.

 

 

Pollora Anteia black and withe.

Pollora Anteia black and withe.

GRADO-DE-ENAMORAMIENTOCaracterísticas:

  • Marca: Pollora
  • Tipo de cargador: Fular
  • Modelo: Anteia
  • Colores: blanco y negro
  • Composición: 100% algodón.
  • Gramaje: 210gr/mt²
  • Talla: 5 (4.20mts de largo por 70cm de ancho)
  • Empaque: Viene en una tote bag de la marca Pollora que puedes usar para transportar cualquier otra cosa
    también.

Gracias a Nunusi ha llegado a mis manos este precioso fular Pollora para probarlo por unos cuantos días. Mi hijo tiene casi 3 años, ya no es un bebé pero aún se deja cargar y sin duda pone a prueba cualquier cargador, es todo un reto llevar cómodamente casi 15 kilos en mi espalda por más de 1 hora y puedo decir que “Anteia” cumple todas mis expectativas. Si te interesa un resumen rápido echa un vistazo al medidor de atributos que dejo aquí:

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Debo confesar que cuando lo tuve en mis manos por primera vez creí que no sentiría buen soporte pues noté que tiene cierta elongación extra al bies, es mínima, algunos tejidos otorgan elongación extra dependiendo la tensión con que se haya tejido por ejemplo y todos los fulares estiran un poco al bies (en diagonal) al igual que todas las telas en general, pero éste sin duda tiene una pizca más que otros fulares de algodón que he probado, pensé que sería difícil de tensar debido a ello o que sentiría cierto rebote al usarlo pero apenas inicié el primer amarre me di cuenta de lo equivocada que estaba, ¡resulta ser todo lo contrario!. Esa elasticidad, o mejor dicho, flexibilidad del tejido, lo hace amoldarse muy cómodamente al cuerpo tanto de quien carga como al del bebé, sus 70cm de ancho se sienten más que suficientes para dar amplio soporte en la espalda de mi hijo que ya mide 95.5cm de altura. Probé distintos amarres, por ejemplo un canguro sencillo con el que pude notar su resistencia, es un fular de gramaje medio-bajo pero no se encaja para nada, incluso con una sola capa, claro que se siente mucho mejor soporte al hacer nudos multi capa.

El nudo de las fotos más abajo se llama “taiwanese carry”, un nudo de triple capa que transfiere el peso de los hombros hacia el pecho, es nudo comodísimo que requiere de varios pases, con él me di cuenta que no es un fular que deslice super fácil, quizá se deba a que le falta un poco de doma (o suavizado), es probable que requiera un par de usadas más para asentar las fibras y volverlo más manejable, tampoco es que se atore al deslizar, simplemente requiere cuidado al tensar para asegurar que no queden flojos por ahí escondidos.

Revisando a detalle cada sección del fular se nota la calidad del mismo, todo está muy bien acabado, sus costuras están cosidas una hacia “al derecho” y otra hacia “el revés” de la tela lo que ayuda a diferenciar los rieles superior e inferior al momento de tensar, sus puntas están reducidas solo lo necesario para facilitar los nudos al final, el tejido no presenta irregularidades de ningún tipo y no parece propenso a jalones ni cosas por el estilo,  quizá lo único que me dejo “deseando más” sería el middle marker, es bello y sutil pero de pronto es difícil de encontrar de tan pequeño, me gustaría que fuera un poco más perceptible a primera vista aunque al mismo tiempo creo que es parte de la personalidad de la marca.

El tejido es ligeramente abierto, eso le da la flexibilidad pero también lo hace muy transpirable, yo vivo en la costa del país, a 2 horas de la playa, por acá el clima es bastante húmedo y nos sentimos muy cómodos usando a Anteia, no nos acaloramos nada incluso con el nudo taiwanese de 3 capas.

En conclusión es un fular que brinda muy buen soporte, de manejabilidad media si está nuevo pero nada que un poco de doma no mejore, a mi hijo y a mi nos ha gustado mucho en todos los sentidos y sin duda me gustaría tener uno dentro de mi colección.

Dejo algunas fotos.

¿Te interesa adquirir un Pollora? En México puedes encontrarlos con nuestros amigos de Nunusi a través de su tienda en línea, este modelo en especial aún no sale a la venta, pero ¡puedes estar pendiente de su lanzamiento!